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La dulce espera en la gestación por sustitución

Publicado el martes, 28 de agosto de 2018 por Laura Marchesani

Cada familia que busca hijos tiene confianza en que, más temprano que tarde, llegue la prueba de embarazo positiva para poder celebrarlo y empezar los preparativos para recibir al niño que nacerá. No obstante, teniendo en cuenta que las primeras semanas de embarazo son las que estadísticamente suponen un riesgo más elevado para el feto, quizás sería prudente esperar un poco antes de empezar las compras para el bebé.

Cuando se trata de una gestación subrogada, sucede a menudo que los padres se sienten cercanos a la meta cuando, por fin, conocen a la gestante adecuada para ellos. Encontrar a la portadora es, sin duda, uno de los momentos más esperados del camino de la maternidad subrogada y ello trae consigo, obviamente, una serie de expectativas. Desde el momento en el que se empieza a conocer a esta mujer generosa y a su familia, es inevitable que se creen imágenes mentales sobre cómo serán los meses futuros, el embarazo y el parto.

Si la gestante no puede proceder con el tratamiento de fecundación 'in vitro'

Evidentemente, el entusiasmo y las esperanzas son parte integrante de cada embarazo, y aún más de los que se alcanzan con esfuerzos extra, con la ayuda de ginecólogos especializados en reproducción asistida, donantes de óvulos y semen e, incluso, de gestantes. Tras meses, a veces años, de esperas y de fecundaciones 'in vitro', ver la luz que se produce al encontrar a la persona que llevará adelante el embarazo provoca sentimientos de gran entusiasmo.

Por desgracia, las cosas no siempre funcionan de manera óptima y como todos esperan, incluso con la gestante. Cuando se empieza un proceso de fecundación 'in vitro' en el que participan otras personas con sus propias rutinas, compromisos, circunstancias familiares,… puede haber situaciones imprevistas que causen retrasos en los tiempos predeterminados o que obliguen a algún cambio de ruta para seguir con el plan de tener hijos.

Cuándo comprar cosas para un bebé que nacerá por gestación subrogada

Si en algún momento una gestante debe dedicar sus energías a asuntos que la conciernen y no puede invertir parte de sí misma en el proyecto vital de otros padres, hay que volver a valorar la situación y, a veces, buscar una nueva candidata.

El hecho de tener que abandonar la idea de colaborar con una gestante y, más tarde, tener que buscar otra persona puede ser un 'shock': se ha creado un vínculo emocional entre las partes y las expectativas que se han construido y alimentado son muy altas, así que tener que cambiar de ruta no es fácil para nadie.

Si a eso se le añade el hecho de que ya se ha comentado la noticia a amigos y familiares y que ya se ha comprado ropita para el bebé, la avalancha emocional llega a ser muy pesada.

La prudencia en los primeros meses de embarazo en la gestación subrogada

Aunque, en un primer momento, la idea de buscar una nueva gestante es dolorosa, el aspecto positivo es que con algo de paciencia y con la menta abierta, es posible encontrar otra persona dispuesta a ayudarnos. No se trata, por tanto, de un obstáculo insuperable sino, más bien, de un esfuerzo que hay que afrontar y que a menudo conlleva sorpresas agradables, como conocer a otra candidata generosa y disponible.

Entonces se podrá proceder a los análisis médicos y psicológicos, a redactar y firmar el acuerdo legal, y a la preparación del útero para transferir el embrión.

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