BLOG

Reproducción asistida y permisos laborales

Publicado el miércoles, 11 de octubre de 2017 por Laura Marchesani

Los tratamientos de reproducción asistida, como muchas otras terapias, obligan a las futuras mamás a una serie de visitas médicas de control, incluso antes de iniciar el mismo. En la primera fase, de hecho, el especialista, tras una primera valoración, podría solicitar estudios más exhaustivos, es decir, un número determinado de análisis para poder tener un cuadro completo de la situación de la paciente. En algunos casos, los test se deben efectuar en lugares específicos o en momentos marcados del día o del ciclo menstrual, lo que implica determinados desplazamientos y una cierta disponibilidad de tiempo y flexibilidad de movimiento, amén de permisos laborales, por parte de la paciente.

FIV: como reducir las ausencias del trabajo

La situación ideal sería hacer coincidir el mayor número de test en el mismo momento para reducir al máximo las idas y venidas entre casa, el trabajo y la clínica de reproducción asistida, así como los permisos laborales necesarios. Por desgracia esto no siempre es posible, de modo que se suele optar por acudir a laboratorios cercanos, a los que se llega fácilmente sin desplazamientos complicados y que limitan las ausencias del trabajo. A menudo, los laboratorios tienen horarios amplios, que permiten cierta flexibilidad a los usuarios y pueden enviar los resultados por correo electrónico, evitando así tener que volver en persona para recogerlos. Todo lo que facilite las cosas a los pacientes debe ser tomado en consideración, sobre todo por parte de quienes, por una serie de motivos, no tienen mucha disponibilidad de tiempo.

En un ciclo de reproducción asistida hay de por sí momentos de estrés y la opción de reducir las posibles causas de preocupación es siempre útil.

Pedir vacaciones para una FIV

Inevitablemente, aún más en el caso de una fecundación "in vitro", habrá días en los que la paciente deberá acudir a la clínica de reproducción asistida que haya elegido y, por consiguiente, ausentarse del trabajo. Una de las preocupaciones más comunes es el modo de gestionar estas ausencias forzosas sin exponerse demasiado y sin compartir asuntos personales con compañeros o jefes.

Como es natural, no se pueden generalizar las situaciones ya que dependen del tipo de trabajo, de la empresa y del contrato. Para algunas personas la solución no es muy complicada, mientras que para otras puede ser motivo de inquietud, sobre todo si es necesario repetir el tratamiento. No obstante, la relación laboral que se tiene con la empresa, por un lado, y las personas, por otro, suelen marcar la diferencia en lo referente a estos asuntos; o dicho de otro modo, si quien se ocupa de gestionar las ausencias de los trabajadores cuenta con la flexibilidad mental requerida en estas situaciones y si la puede aplicar a sus funciones todo resultará más sencillo. Más allá de lo que recoja el contrato laboral y las reglas internas de la compañía, la capacidad de escuchar de los interlocutores o, al menos, su discreción pueden incidir notablemente sobre la organización de la intendencia y sobre la tranquilidad psicológica de los pacientes.

Hablar del propio tratamiento de reproducción asistida

No es necesario compartir ciertas informaciones delicadas de la FIV a la que una persona se va a someter con todos los que preguntan pero, en ocasiones, en ciertos ámbitos, la curiosidad es inevitable. Si no se puede eludir, la mejor solución será probablemente decir la verdad con extrema tranquilidad y sin miedo a ser juzgados, sin por ello tener que entrar en detalles demasiado privados.

Reproducción asistida y permisos laborales
contacto
ovodonación
vientre de alquiler
Uso de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.
Cerrar